miércoles, 6 de julio de 2011

Locales?

Increíblemente la Selección Argentina volvió a empatar, esta vez contra Colombia en el estadio de Colón de Santa Fe, demostrando no llegar a ser un equipo sino un conjunto de individualidades sin llegar a un destino claro.
El equipo que dirige Sergio Batista no generó chances claras de gol, fue impreciso de la mitad de cancha para atrás, jugando con Romero, quién fue una de las figuras del partido sacando pelotas como las de Falcao, Gutierrez y Armero, sin poder penetrar la linea defensiva de una Colombia firme, tal como lo afirmaba Teófilo Gutierrez antes de iniciarse el partido, con un Messi retrasado, yendo a buscar la pelota hasta detrás del mediocampo, con un Tévez sin su característica chispa, sin la velocidad de toque de Banega, sin la sorpresa de Lavezzi. El seleccionado argentino dejó una imagen de debilidad en el campo de juego, frente a una selección que ya consiguió su clasificación con cuatro puntos en su haber, firme en la marca, peligrosa en el contraataque, y por sobre todas las cosas ordenada.
De esta manera se van otros dos puntos con los cuales Argentina podría haberse clasificado a los cuartos de final y contentar a muchos hinchas que hoy por hoy ven a su equipo perdido y sin destino. Ahora solo queda esperar las decisiones de el técnico. Con respecto al primer empate solo vimos un cambio y en la defensa, teniendo en cuenta la poca participación de la ofensiva. Hoy esa carencia se volvió a notar y los hinchas piden a los gritos los cambios.
Inesperadamente en el estadio Brigadier Estanislao López sonó un "Olé, olé olé olé, Diego, Diego", en referencia al anterior director técnico y figura histórica Diego Armando Maradona. Los hinchas desesperados invocan al "Dios" por la impotencia de no poder conseguir tres puntos, de tener la cantidad de estrellas y de millones de euros dentro de la cancha y no poder hacer un gol.
Ahora el próximo rival es el más flojo de los tres teniendo en cuenta que Costa Rica llegó como invitado a la Copa América y su plantel está conformado por muchos juveniles. El triunfo es casi obligatorio para un Batista agredido verbalmente por centenares de hinchas a la espera de una mejoría.
Lo único bueno que se pudo ver de este equipo durante todo el partido fueron las grandes atajadas de Sergio Romero, la garra y el oficio de Javier Mascherano para ir a buscar todas las pelotas hasta el final, y algunas explosiones de goleador nato de Gonzalo Higuain, quien reemplazó a Ever Banega en el segundo tiempo.

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