La situación de River desató reacciones tanto buenas como malas en tan solo un día, empezando desde refuerzos inesperados, pasando por la renuncia de su técnico, hasta el retiro y la asunción en menos de diez horas de un ídolo del club.
Luego del descenso, llegaron los incidentes y los destrozos que según una estimación de los dirigentes del club de Núñez costaría un millón de pesos para reconstruir todo lo dañado. Passarella, presidente del club, y compañía se pusieron al mando de una institución que tenía inmensas deudas y las siguieron agrandando con el transcurso del campeonato que concluyó en el descenso del equipo más ganador del fútbol argentino. Como consecuencia, para calmar un poco las aguas, llegaron ofertas de ex jugadores, que a la ves son hinchas de este conjunto con tanta historia, y se pusieron a disposición para salvar al club que los vio nacer y crecer y lograr la vuelta a primera división. Los nombres que sonaron como posibles fueron el de Germán Lux, exitoso arquero integrante del plantel de River campeón del torneo Clausura 2002, 2003 y 2004 que en el 2007 fue vendido al Mallorca luego de que el actual presidente le comunicara que no lo tendría en cuenta, ya que Juan Pablo Carrizo, quien defendió en el último torneo el arco riverplatense, sería quien ocupe su lugar. Si bien Cristian Fabbiani y Ariel Ortega no se fueron de la mejor manera, también son dos de los exponentes que estarían dispuestos a vestir la camiseta de la banda roja en el ascenso. Otro de los memorables campeones que le puso el pecho a la situación fue Alejandro "El Chori" Dominguez, quien supo ganar el torneo Clausura 2002 y 2003 junto a Lux, Ariel Garcé y Fernando Cavenaghi, delantero fanático del club quien fue uno más de los que se alinearon para la vuelta al "Monumental".
Una vez fuera de las suposiciones y las cosas poco claras, debemos hablar de lo que ya es un hecho. Juan José López, como ya era predecible, renunció a su cargo de director técnico de la primera, pero no solo eso... se desvinculó totalmente del club, dejando sus deseos de volver a estar al mando de las inferiores. De esta manera, llegaban rumores de que el gran salvador histórico de River Plate en el banco de suplentes, Ramón Díaz, estaba dispuesto a volver al cargo que lo vio campeón siete veces, pero eso es solo lo que fue, un rumor. Por la tarde la noticia de que Matías Almeyda se convertía en el nuevo sucesor de el "Negro" López repercutió en todo tipo de medios. Para algunos es la salvación, para otros una decisión apresurada, lo único que se puede rescatar de esta situación, es que River, por más que a muchos les pese, nunca dejará de ser un grande del fútbol argentino.
No hay comentarios:
Publicar un comentario