domingo, 26 de junio de 2011

Fútbol, dirigentes, periodistas... DINERO.

Finalmente otra jornada caliente de fútbol argentino se cobró una vida y dejó con heridas, algunas graves y otras no tanto, en cientos de hinchas en el enfrentamiento entre River y Belgrano en el "Monumental" de Nuñez, donde los locales solo pudieron lograr un empate en 1 y perdieron la categoría, dejando así su lugar en primera división para el conjunto de Córdoba.

El dinero lo puede todo, tanto en la vida de una persona común y corriente, como en la de una que tiene absolutamente todo, pero quiere más. Esta vez fue el turno de Julio Humberto Grondona, presidente de la AFA, Daniel Passarella, presidente de River Plate, Cristina Fernandez de Kirchner, presidenta de la Nación Argentina, y todos sus subordinados, ya que debido a los incidentes ocurridos en el partido de ida disputado en Córdoba el miércoles pasado -con hinchas ingresando al campo de juego, agrediendo a los jugadores y rompiendo el alambrado de seguridad- el encuentro de vuelta debería haberse jugado sin público, como se lo pensó desde un primer momento. Pero la ambición pudo más y se le permitió a los simpatizantes de los dos equipos presenciar el partido.
Pero no solo fue este el problema, el club mediante su página de internet vendió entradas ilegales, las cuales dejaron a mucha gente que quería ver a su equipo y abonó su ticket de 50 pesos para poder alentarlos, y no pudo pasar el molinete de entrada, ya que se encontró con hombres de chaleco verde que les decían: "En la página de internet se vendieron entradas truchas, no podés pasar", y así fue como el club siguió metiendo manos en los bolsillos.
Finalmente, todos sabían que River iba en busca de un milagro ya que ganó solo tres de los 10 partidos que disputó de local y debía ganar por dos goles, hazaña que consiguió solo una vez en el torneo frente a Huracán en la segunda fecha por 2-0. Todo estaba servido para la catástrofe, para la batalla campal, para la reacción desmedida de los hinchas, no solo por el resultado, sino por diarios, medios televisivos y radiales que durante toda la semana torturaban a la gente riverplatense introduciendo en sus cabezas que su historia iba a ser destruida en tan solo 90 minutos.
De esta manera y con esta presión llegaron los simpatizantes locales a la cancha. Ocuparon todos sus lugares y sorpresivamente, gente quedó fuera del estadio. Algo raro ya se sentía en el aire del Antonio Vespucio Liberti, sin embargo con el canto interminable de "Los Borrachos del Tablón" y compañía, el encuentro arrancó.
El delantero Mariano Pavone le puso una luz de esperanza al alma de los "Millonarios" a cinco minutos de haber comenzado el partido con un zapatazo a la izquierda de Olave que lo dejó sin reacción. Así se mantuvo el marcador hasta que cada conjunto, tanto el de Zielinski como el de López, se encaminaron a los vestuarios.
En la vuelta al campo de juego, como un baldazo de agua fría llegó el empate luego de que Farré tomó un rebote y definió por debajo de las piernas del atónito arquero Carrizo. El estadio entero no podía creer lo que estaba sucediendo. La lucha de cantos siguió hasta el último minuto y River no podía dar vuelta el resultado. Llegó el minuto 93 y Sergio Pezzotta tomó el silbato y lo hizo sonar, desatando así la batalla campal.
Piedras, carteles de publicidad, caños de agua, asientos, balas de goma, agua, todo era útil para arremeter contra la policía. Ese fue el triste final de los hinchas de un club que hoy se encuentra en la segunda división del fútbol argentino, con su estadio destrozado y además, clausurado. Un policía muerto, cientos de heridos y una imagen al mundo de lo que somos los argentinos.

2 comentarios:

  1. Estoy totalmente de acuerdo. La ambición de los dirigentes para con el dinero es muy alta. Pareciera que no se cansan de robar plata, de dañar el club. No se que pensar.

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  2. Lo mismo pasó en Velez vs San Lorenzo. Se sabía de antemano que iba a haber violencia en ese partido. Era tan obvio que solo faltaba que lo dijeran en las entradas, sin embargo, los dirigentes de ambos clubes lucharon porque se jugara con público ¿Cual fue el resultado? Un hincha muerto. La verdad que los argentinos no aprendemos. No se ¿A quién mas tenemos que matar para que tomemos un poco de conciencia?. Exactamente lo mismo pasó hoy con River. Se sabía que si River descendía los quilomberos(no puedo llamarlos hinchas) iban a hacer destrozos. El partido se debió jugar a puertas cerradas ademas fue un insulto para los hinchas de otros clubes sobre todo velez a quien se le suspendió dos veces la cancha por dos cosas que también hicieron otros clubes y no se los suspendió. Que siga asi el país. Que siga fomentando la violencia. Eso somos.

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